Es muy usual al salir de compras ir sin ningún destino, llevar lo que vemos que es lindo o esta de moda según lo que vemos propuesto en vitrinas, revistas o el maniquí que está a nuestro lado. Además es altamente probable ni nos probemos lo que compramos para evitar la espera de hacer una fila que no sea la de la caja.

El resultado será un montón de ropa guardada en nuestro clóset incluso con la etiqueta colgando porque no sabemos con que ponernos alguna de estas prendas o simplemente al ponernosla sentimos que nos vemos raras, nos confundimos, la dejamos para después (que se convierte en hasta nunca) y así se va acumulando ropa nunca estrenada.
La mayoría de las personas compra por aburrimiento o impulso y utiliza sólo el 20% de su clóset, lo que acaba por hacer que nos veamos siempre iguales ya que nos damos vuelta en las mismas prendas toda la temporada. Quizás intentamos usar una de nuestras compras pero en casa sentimos que no nos vemos como esperábamos ni nos sentimos igual que en la tienda el día que la llevamos. Esto genera frustración y es muy común.
Para frenar este modo de compra bastante frecuente y que se transforma en un hábito se debe tener primero conciencia de nuestra talla y asumirla sin ningún problema, junto con saber lo que sí me queda bien y es de mi estilo, que tengan un buen corte, sean del tipo de tela con una bella caída, colores según mi paleta personalizada, pensar en qué ocasiones podría usar lo que pienso llevar y proyectar la prenda, es decir, pensar con que de lo que ya tengo en casa lo puedo mezclar.

Siempre aconsejo primero saber que tenemos en nuestro clóset antes de decidir ir de compras. La mayoría de las veces sólo necesitas pasear y distraerte un rato pero no necesariamente seguir llenando tu armario. Suena aburrido para muchos y algo aturdidor para casi todos el ejercicio de sacar absolutamente todo (accesorios incluidos) lo que hay en nuestro guardarropas, mirar el espacio vacío y pensar como me gustaría tener mi placard pero de una manera más funcional.
Es probable que note que necesito agregar alguna repisa, que tengo más espacio del que creía y en el proceso descubra tesoros olvidados que se quedaron detrás de otras prendas. Ocurre además que dentro de todo habrán ciertas cosas al que sólo porque necesita una pequeña y rápida costura la dejaste en un costado y ahí quedó en ese «para después» y te decidas a que ahora mismo es el instante de tomar aguja e hilo y ponerte manos a la obra.

El siguiente paso es ver la ropa que no la he usado en los últimos 6 meses y la que tiene colgada la etiqueta (o puede que esté dentro de la misma bolsa de la tienda, esa también entra en este grupo). Juntarla toda y apartarla para después.
Mirar lo que sí uso efectivamente y analizar cada pieza en que estado se encuentran. Sólo se queda lo que está en un estado maravilloso. Lo muy gastado se va y se mete en una gran bolsa.
Y ahora recién a guardar todo de vuelta de la manera más ordenada posible, pero únicamente lo que sí uso, está en excelente estado y ya tiene las costuras que le faltaban en caso de ser así. Lo que «no pero ahora sí que sí la voy a usar» se queda aparte. Personalmente me gusta colgar lo máximo posible, de modo de tener todo a la vista y al alcance de la mano, así me es más fácil usar todo lo que tengo y no olvido ninguna prenda.
Antes de continuar ver todo lo que se quedó en lista de espera y probármelo. Si me queda bien y se me ve lindo se cuelga, lo que se ve raro o no me provoca una sonrisa de «que linda me veo con esto» se va a la gran bolsa.

Ojalá que la próxima vez que salgas de compras pienses, más que en ropa nueva, en:
- unos buenos colgadores (o ganchos) que no ocupen mucho espacio y eviten que se resbale la ropa. Los hay también para faldas, pantalones y pañuelos
- un par de bolsas que protegerán nuestros abrigos y prendas más delicadas
- cajas transparentes para organizar nuestros zapatos o repisas de varios niveles para aprovechar espacios en el suelo de nuestro clóset
- separar la ropa que no corresponde a la temporada en curso y guardarla en otro sitio
- organizadores para nuestros accesorios, joyas y relojes
- tener un espejo de cuerpo entero, pero no en el baño, sino que donde te vistes.

Si todo lo anterior te confunde o abruma entonces analiza que es momento de invertir en ti con una Asesoría de Imagen personalizada a domicilio u online conmigo en la que
- descubrirás tu estilo, silueta, tipo de rostro, los colores que mejor te favorecen
- además reviso todos tus accesorios, zapatos, carteras
- haremos un Clóset Detox donde veremos que se queda, se puede arreglar y lo que se va
- Luego pasaremos al Armario Cápsula Laboral donde, con lo que ya tienes para la temporada en curso, haremos una selección de una cantidad de prendas determinadas sólo para ir a trabajar con las que armaremos distintas opciones según tu profesión y estilo, con ello sabrás que piezas faltan y podrás enfocar tus futuras compras.
Incluye:
- Paleta de colores personalizada digital
- Style Book digital: Registro fotográfico digital de todos los looks que armamos con tu ropa lo que te servirá de guía para resolver como vestirte cotidianamente.
- Dossier digital: Análisis de Morfología, Visagismo, Colorimetría y notas de prendas que sí favorecen tu silueta y rostro.
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